jueves, 28 de junio de 2007
2666
La obra de ayer me gustó, no puedo negar que tuvo momentos brillantes. Era una adaptación de un libro de Roberto Bolaño, 2666. Yo ya había leído el libro y lo considero una obra maestra, por eso también me preguntaba la necesidad de aquel montaje para escenificar algo que, desde mi punto de vista es muy difícil de superar. Pero ya sabes… un director de moda, un ayuntamiento dispuesto a gastarse la pasta y un público también muy dispuesto a que le den espectáculo, sea lo que sea. Al final, no pude evitar dormirme, y creo que Rosana se decepcionó un poco por esta razón.