lunes, 30 de abril de 2007

Cada vez que tengo una taza de té al lado, me pongo a pensar en la literatura. A estas alturas no tiene ya sentido preguntarme cómo ha llegado a influir en mi modo de ser, en mi forma de ver la vida, pero tal vez porque recientemente he leído (y no pude más que estar de acuerdo) una cáustica burla sobre aquellos en quienes a veces se nota la mala influencia de la (mala) literatura o tal vez porque en las cercanías de esta edad tan crítica empiezo a sospechar que podría ser cierto aquello de Ortega sobre el infantilismo de leer novelas pasados los cuarenta. El caso es que empieza a aburrirme un poco.

Reconozco no haber leído tanto. Ha sido poco de todo, pero sobre todo mis lecturas escasean en ensayo. Basta con ver mi biblioteca, con sus dos sedes, la de los libros de allí y la de los de aquí. Allá, la literatura empezó siendo evasión. En el campo de la ficción he sido sobre todo un lector de primeras páginas, porque las frases iniciales de un relato siempre han sido decisivas a la hora de decidirme por un título u otro. Es una forma como otra cualquiera de discriminar. Ha habido autores a los que he rechazado porque no han sabido incitarme con sus entradas.

Pero desde que descubrí el placer de la lectura, siempre ha habido un impulso que me ha llevado a buscar historias. Me da pereza comenzar una historia.

¿Comienza a agotarse mi fantasía?

meu coraçao vagabundo

Paso mucho tiempo curioseando por los blogs ajenos. No todo me gusta, pero hay mucho de interés. Hay bloggers a los que apetece conocer porque sus posts destilan gracia. Hay quienes sólo guia el afán de epatar. Hay gente corriente y bienintencionada. Y también auténticos creadores, seres humanos fuera de lo común. No siempre es una labor individual.

Es fascinante. Vagar por la red y saltar de uno a otro, conocer los productos mentales de todos esos seres anónimos, sus inquietudes, sus filias y fobias. Seguir rutas al azar y moverte de un lado a otro del planeta. Quedarte un rato en casa de este o del otro, abrir puertas y armarios, descubrir gracias a ellos mundos insospechados. Maravillarte una vez más con la capacidad humana para soñar y compartir esos sueños (o no). Siempre hay nuevas razones para amar o detestar a tus semejantes. Ven a descubrirlas.

martes, 17 de abril de 2007

APRIL is the cruellest month, breeding
Lilacs out of the dead land, mixing
Memory and desire, stirring
Dull roots with spring rain.

Después de Columbine, Virginia Tech.
Otro abril teñido de rojo en EEUU.

En realidad, no creo que haya mes en el calendario sin colecta de sangre. Otra más.

lunes, 16 de abril de 2007

cosas que sucedieron ayer

Fui a un festival en una nave. Lapsus: en una nave había un festival, y allá fui. Teatro, danza, circo y exhibiciones varias. Passatge Bofarull. Ivanov.

Un amigo exponía sus luces. Un tal Álex proyectaba sus diapositivas. Me pasaron unos cuantos petas. Al salir, me encontré una guitarra.

jueves, 12 de abril de 2007

sin título

Las personas corrientes nos lamentamos de no tener voz. Pero no es cierto. La palabra pura, clara y cristalina -como el agua- siempre encuentra su camino. La palabra libre fluye, discurre, siempre encuentra su canal.

martes, 10 de abril de 2007

La belle France

Vengo de hacer una corta visita turística por la belle France en la que he renovado un poco mi ya obsoleta visión empírica del vecino del norte. En la pequeña capital departamental de Carcassonne y alrededores he podido comprobar con qué fuerza sigue adherida allí la pátina de grandeur, aunque ya los lustres de antaño luzcan algo ajados. Le Midi, departement de l'Aude. Ese tercio sur que tanto se nos asemeja y que tantas cosas ayuda a entender de nosotros mismos. Nos ayuda, claro, la proximidad lingüística. Y el paisaje, tan reconocible. Y también lo que está más allá; el peso de la sagrada Historia y de las venerables Instituciones, que acaban de modelar un Territorio. Llámale nación o patria, llámale terroir o terruño; pero será, seguro, una cosa de tierra más sentimientos, el territorio y sus emociones. De siempre las emociones colectivas me han inquietado un poco. Llamémosle, simplemente, agorafobia.

Las emociones de un territorio más su historia, e histerias, materializadas en una realidad concreta, el ahora. Este presente en el que todo se acelera tanto, la incomprensible realidad. La realidad francesa de hoy en día. La vieja Carcassonne, la province, convertida en un museo de sí misma. La memoria por siempre honrada en los antiguos altares de la tribu, los siglos como pesadas lápidas sobre las que se siguen grabando fechas. ¡Ah, el viejo país! ¡Cómo no dejarse seducir por su rostro amable, por el áurea de bendición que todo lo rodea, por la magia de este bello decorado. Dios sigue estando con nosotros. Él nos bendice. ¿Y el vuestro?. No me preocupa, porque habéis sido los últimos en llegar; el nuestro tiene preferencia porque estaba antes. Así nuestras costumbres, nuestras ancestrales leyes. El derecho napoleónico entero. Para ser aceptado en este territorio, debes acatar, el tuyo es un papel de reparto. La Republique otorga derechos e impone obligaciones, pero, claramente, el reparto no siempre es equitativo.

En la Francia 2007, las próximas elecciones tal vez puedan cambiar algo. ¿Quién de los doce apóstoles presidenciables trae la buena nueva?

Oh!, la, la! la campaña electoral y sus curiosités