Las personas corrientes nos lamentamos de no tener voz. Pero no es cierto. La palabra pura, clara y cristalina -como el agua- siempre encuentra su camino. La palabra libre fluye, discurre, siempre encuentra su canal.
jueves, 12 de abril de 2007
sin título
Las personas corrientes nos lamentamos de no tener voz. Pero no es cierto. La palabra pura, clara y cristalina -como el agua- siempre encuentra su camino. La palabra libre fluye, discurre, siempre encuentra su canal.