sábado, 19 de mayo de 2007
Sábado por la tarde
Hagamos un intento de atrapar este momento de sábado por la tarde en un barrio y una casa que no son los míos, aunque ya comienzan a ser familiares. Escucho "Ese amigo del alma", de Lito Vitale, una música que reaviva unos recuerdos que me gustan, de más de diez años de antigüedad según el carbono 14. Escribo esto mientras espero a uno que se está vistiendo, que viene y va por la casa y de vez en cuando se acerca y me pregunta alguna cosa: ¿tu crees que pegará esta camiseta verde con la chaqueta marrón?. No me importa que me interrumpa. Me divierte su curiosidad sobre lo que escribo y juego a hacerme el interesante. Son cosas mías, le digo, que tú no puedes leer. Intimidades. Por la única ventana de la habitación, situada a mi derecha, entra la luz de media tarde, un tanto velada por un visillo horroroso que crea una agradable sensación de hogar. Justo ahora, la canción ha terminado, y le sigue una cosa de Albéniz. ¿Me invitas a cenar esta noche?. No sé si ese pantalón quedará bien...