miércoles, 2 de mayo de 2007

que por mayo, era por mayo

He pasado la tarde deambulando por el Raval en busca de algo que esta fuera de mí y todavía no sé que es. A la deriva, he buscado y he encontrado... Mierda. ¿Quieres el teléfono de mi camello?. No es la forma de empezar mayo, digo, culpándome. Pero la niebla está ahí. El vacío, la impotencia. La parálisis. ¿Qué futuro?.

El día a día es ceniciento. El tiempo se va por el sumidero mezclado con ilusiones vanas, deseos reprimidos, renuncias y esperanzas truncadas. Las noches son una pausa obligatoria. ¿Frustración?. Esa palabra está en mi diccionario. ¡Sí! Abre los ojos, me digo. Atrévete a abrir los ojos: eres mediocre, eres intercambiable, ¡quién coño te creías que eras!. Eres uno más en el engranaje, en esta trampa absurda, una estúpida rata enjaulada que sólo vale para hacer girar la rueda a cambio de comida.