jueves, 21 de febrero de 2008
supersticiones
Los arqueros del antiguo egipto disparaban flechas con las puntas impregnadas en sangre menstrual para provocar la infertilidad del enemigo. Las novias lacedemonias, el día de su boda, se sometían a una dieta de membrillos para tener descendientes rubios y varones. En 2008 todavía oigo afirmar a mi madre que barrer la casa por la noche puede atraer la mala suerte. La superstición no sólo es ignorancia y misterio. También es nostalgia en la medida en que nos mantiene conectados con el pasado. Con estos atributos, ¿cómo resistirse a ella?.
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